Alfa Laval - N.º 2
Marca y Modelo
Marca: Alfa Laval (Società Alfa Laval - Filial Italiana)
Modelo: Alfa Laval N.º 2
Sede de distribución italiana: Via Farneti 5, Milán (indicado en la placa, con la inscripción adicional "Milano 4/12").
Época: Esta también es datable entre los años 20 y 40. Respecto a la anterior, el acabado de la carcasa presenta detalles con pintura dorada en relieve que resaltan la marca y las revoluciones por minuto en el cárter de los engranajes.
Características Técnicas
De la placa original y de las imágenes se obtienen las especificaciones exactas:
Caudal horario de leche: 110 litros/hora (ligeramente más pequeña y con menor capacidad que el modelo "22", que llegaba a 150 litros).
Caudal horario de suero: 110 litros/hora.
Velocidad operativa: 60 vueltas de manivela por minuto (requería un ritmo de rotación ligeramente más rápido que la anterior).
Materiales: Cuerpo de hierro fundido negro con letras doradas decorativas, depósito y conductos de salida en aleación metálica pulida (aluminio/acero tratado).
Extra excepcional: Dentro del depósito están presentes sus llaves de mantenimiento originales de metal, especialmente perfiladas para desmontar el tambor interno y los discos para la limpieza diaria. Encontrar estos accesorios originales todavía emparejados con la máquina es una rareza.
Valor Histórico y de Mercado
Valor Histórico
Este modelo "N.º 2" estaba pensado para contextos domésticos o para granjas de tamaño medio-pequeño, donde la producción diaria de leche no requería la maquinaria industrial más grande. Representa la herramienta clásica de la tradición campesina europea, diseñada para durar generaciones.
Valor de Mercado (Coleccionismo / Vintage)
Esta pieza en concreto se presenta en un estado de conservación excelente, casi de museo. La pintura negra del hierro fundido es vívida, los detalles dorados están bien definidos y las partes metálicas superiores son brillantes y carecen de manchas de óxido llamativas o abolladuras.
Curiosidades
Las llaves "dedicadas": En las viejas granjas, perder las llaves de la desnatadora significaba no poder volver a lavar el tambor interno. La grasa de la leche que quedaba dentro se enranciaría, arruinando las elaboraciones sucesivas. El hecho de que se conservaran junto con la máquina indica que fue custodiada con extremo cuidado a lo largo de las décadas.
Las 60 vueltas por minuto: Una rotación por segundo (60 RPM) era el ritmo perfecto impreso por el brazo del campesino. Este tiempo estaba calculado con precisión para permitir que el embrague interno y los engranajes llevaran el tambor de separación a la velocidad de centrifugado ideal sin forzar en exceso los componentes mecánicos.